El temporal arrasa con el puntal de Laredo
Esta semana hemos visto cómo se perdía una buena parte del puntal
de Laredo. Estas zonas arenosas son muy sensibles a los oleajes
poderosos de los temporales. De hecho su formación y mantenimiento es un
fiel reflejo del funcionamiento de las corrientes, ya que la arena se
deposita allí donde las corrientes marinas y el oleaje entran en
contacto con la corriente de los estuarios, y por lo tanto esas
corrientes pierden energía y no pueden seguir transportando arena. Son
estructuras en delicado equilibrio.
Cuando durante los temporales aumenta el caudal de los ríos, y a ello
se le suman los fuertes oleajes, especialmente en pleamar, los efectos
pueden ser catastróficos, como ha sido el caso.
Conviene entender también que las acciones humanas, como la construcción de un puerto, que provoca cambios en las corrientes que transportan la arena, o el dragado periódico, provocan cambios en los puntales. Este puede ser la primera etapa de un cambio drástico en la forma del puntal, o bien tan sólo un episodio puntual del que el puntal se recuperará. Sólo el tiempo lo dirá, y ahí estaremos los CENTINELAS para seguir los avances de la naturaleza.
Conviene entender también que las acciones humanas, como la construcción de un puerto, que provoca cambios en las corrientes que transportan la arena, o el dragado periódico, provocan cambios en los puntales. Este puede ser la primera etapa de un cambio drástico en la forma del puntal, o bien tan sólo un episodio puntual del que el puntal se recuperará. Sólo el tiempo lo dirá, y ahí estaremos los CENTINELAS para seguir los avances de la naturaleza.